Ahorrar en serio – Sobre las pensiones

Entre las recomendaciones emitidas por la Comisión Europea a finales del mes pasado se encuentra la reforma del sistema de pensiones con el objetivo de garantizar su estabilidad financiera a largo plazo.

Las condiciones demográficas actuales, con bajas tasas de natalidad y mayor esperanza de vida, exigen la revisión y adaptación de nuestro sistema de pensiones. La Seguridad Social debe hacerse cargo del pago de un número creciente de pensiones de jubilación, por un importe medio superior y durante un periodo cada vez más largo.

En España, actualmente hay 16’6 millones de cotizantes (fuente: Instituto Nacional de Estadística), mientas que el número de pensionistas en enero ya superó los 9 millones (fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social). Los expertos consideran que un ratio inferior a 2 cotizantes por pensionista pone en entredicho la viabilidad del sistema.

En enero de este año se estableció un aumento progresivo de la edad de jubilación hasta los 67 para el 2027 (solo podrán jubilarse a los 65 años quienes hayan cotizado 38 años y seis meses). También se modificó el sistema de cálculo, ampliando el periodo de cálculo en un año cada ejercicio hasta que en el 2022 la pensión se determiné a partir de la cotización media de los últimos 25 años.

Para esta siguiente reforma, que debe convertirse en un Proyecto de Ley antes de final de año, se esperan nuevas medias (como desvincular la revalorización al IPC o incorporar un nuevo factor en el cálculo que incluya el componente demográfico), que resultarán en una disminución de la cuantía de las pensiones.

Ya en las condiciones ahora vigentes, a partir de un determinado nivel de salario, el sistema de pensiones actual no permite mantener en la jubilación el mismo nivel de vida adquirido durante la vida en activo, lo que sugiere la necesidad de complementar la pensión pública mediante el ahorro privado.

A un trabajador de 32 años con un salario bruto de 40.000 euros anuales que acumule 38 años cotizados en el momento de su jubilación a los 65 años, le corresponderá una pensión pública equivalente al 81% de su último salario (suponiendo un incremento de salario y una inflación sostenida del 2% anual). El cálculo es más desfavorable conforme crece el salario, así el mismo trabajador con un sueldo bruto de 60.000 percibiría una pensión pública por el 54% del último salario. Este ratio, la parte del último salario que cubre la pensión a percibir se conoce como tasa de reemplazo. En España la tasa media de reemplazo es del 70% mientras que la media de la UE ya se encuentra en el 50%.

¿Has calculado aproximadamente los recursos que necesitarás para mantener tu nivel de vida al jubilarte?

Para realizar estos cálculos hemos utilizado una sencilla herramienta elaborada por la Fundación Edad & Vida, que es un Instituto para la mejora, promoción e innovación de la calidad de vida de las personas mayores. Os animamos a entrar aquí y en ‘acceso simulador’ realizar el cálculo para ver qué parte del sueldo os cubre la pensión pública y qué parte complementar con ahorro privado para mantener el mismo nivel de vida en el momento de la jubilación.

Veréis que es muy rápido, basta rellenar la fecha de nacimiento, el sueldo bruto anual, la base de cotización mensual (en líneas generales se suele utilizar el bruto anual dividido entre 12 con un máximo de 3.425 euros que es la base máxima), los años trabajados y la edad prevista de jubilación. En el cuadro de la derecha devuelve la pensión pública anual resultante y el ahorro anual necesario para mantener el nivel de ingresos. Es un cálculo simplificado pero muy aproximado, para el cálculo exacto podéis acceder al portal de la Seguridad Social.

Se trata de un sencillo cálculo que aconsejamos realizar. Determinando nuestras necesidades económicas con antelación y mediante una correcta planificación del ahorro y la inversión podremos llegar al objetivo deseado sin necesidad de asumir excesivos riesgos. En un post anterior veíamos como partiendo de unos ahorros de 20.000 euros, ahorrando 400 euros adicionales cada mes y todo ello invertido a una rentabilidad del 6,2% podíamos llegar a obtener 543.408 euros dentro de 30 años.

¿Cuál es la actitud generalizada ante al jubilación?

En un interesante estudio elaborado por la misma Fundación, La previsión y el ahorro ante el envejecimiento de la población, se analiza la actitud y el comportamiento efectivo de los hogares españoles ante el ahorro, poniendo de manifiesto la alarmante falta de convicción por parte de la sociedad ante la necesidad de previsión para la jubilación.

El estudio denuncia un estilo de consumo gratificante en el corto plazo pero insostenible e insiste en la necesidad de fomentar en nuestra sociedad una conciencia proclive al ahorro y a la previsión, en línea con la que se observa en otros países del entorno europeo.

Los resultados del mismo muestran cómo esta inexistente cultura del ahorro se traduce en muchas ocasiones en inhibición (por optimismo o despreocupación), pasividad y aplazamiento de decisiones sobre el ahorro. La necesidad de ahorrar se considera una realidad incómoda que, con frecuencia, es ignorada con argumentos como la imposibilidad de ahorrar, la falta de maniobra, la supuesta suficiencia de los planes públicos e incluso la inversión realizada en vivienda.

Recomendables las conclusiones (pág 57) y las recomendaciones (pág 61) del estudio.

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